Hasta el día de hoy, mantuve una relación con alguien al que yo consideraba un pilar en mi vida. Creo que estaba engañándome a mí misma, el jamás dejaría su egoísmo de lado para adecuarse a mi ritmo y yo nunca dejaría el mío para adecuarme al suyo, sin embargo llegué a pensar que éramos "almas gemelas" (puñetas mentales pues). Tal vez mi error fue que no me tomé el tiempo suficiente para sanar la herida tan grande (sí, con todo ese drama) que me dejó una relación anterior (a él nunca lo creí mi "alma gemela", el es el amor de mi vida), no lo sé tal vez porque en ese momento yo necesitaba cobijo y el me lo proporcionó, porque después de recibir golpes y rechazos el estuvo ahí a pesar de todo.
Pero la cuerda se desgasta por lo más fino, soy una persona muy tolerante, paciente, cariñosa y amorosa, pero también soy una persona sumamente desconfiada, testaruda, cerrada en mis ideas (que poco comparto).
Y se me acabo eso: la tolerancia, de por sí era una relación un tanto extraña (donde el no era mi novio ni yo su novia), pero que existían ciertos códigos que aseguraban la relación. El día de hoy se decidió que esto no daba más, que lo que el quería no lo quiero yo y viceversa. Que pesa más el pasado (a él, a mi no) y que yo no puedo vivir leyendo y escuchando lo mismo cada que hay problemas. Bastante tengo yo conmigo misma.